José Antonio Cabrera. ASSOPRESS//

UGT Canarias ha firmado el primer convenio colectivo regional para las personas trabajadoras del sector de salvamento y socorrismo en espacios naturales de Canarias. Un acuerdo que va mucho más allá de una mejora de las condiciones laborales: supone reconocer la importancia de quienes cada día trabajan para proteger vidas en las playas y zonas de baño del Archipiélago.

Durante años, estos profesionales han desarrollado una labor esencial bajo un marco laboral que no reflejaba ni la responsabilidad de su trabajo ni las particularidades de un servicio directamente vinculado a la seguridad de la ciudadanía. El nuevo convenio pone fin a esta situación y dota al sector de un marco laboral propio que reconoce sus categorías profesionales, su cualificación y las exigencias de una actividad que, en muchas ocasiones, se desarrolla en condiciones de especial dificultad.


El acuerdo contempla una mejora sustancial de las retribuciones, con un incremento inicial del 30% del salario base y una actualización salarial del 3%. El salario bruto mensual podrá alcanzar los 1.843 euros y, al finalizar la vigencia del convenio, la subida acumulada llegará al 46,5%. Para las categorías de patrón y jefe o jefa de equipo, el incremento será todavía mayor, alcanzando el 55% y el 62,76%, respectivamente.

También se reconoce el esfuerzo de quienes trabajan en días festivos, con una compensación de 180 euros por cada festivo trabajado, así como las especiales dificultades de prestar servicio en territorios como El Hierro, La Palma o La Graciosa. En determinados casos, estas mejoras permitirán superar los 2.000 euros mensuales.

Pero la conquista no se limita al salario. La jornada anual se reduce de 1.720 a 1.690 horas, 60 horas menos al año, equivalentes a una semana y media de trabajo. Una reducción que supone avanzar hacia unas condiciones laborales más dignas para un colectivo sometido diariamente a una elevada responsabilidad física y emocional.

Más derechos para quienes tienen la responsabilidad de salvar vidas

La firma de este convenio adquiere un significado especial en un verano marcado por los ahogamientos registrados en Canarias. En lo que va de año, 42 personas han perdido la vida por esta causa, un 10,3 % más que durante el mismo periodo de 2025.

Los recientes sucesos ocurridos en Puerto Rico, en Mogán; el rescate del cuerpo sin vida de un submarinista en la costa de Santa Cruz de Tenerife; o el fallecimiento registrado en la Playa de La Laja, en Las Palmas de Gran Canaria, vuelven a poner sobre la mesa una realidad que no admite indiferencia: la prevención y el salvamento acuático son servicios esenciales.

Por eso, mejorar las condiciones de quienes desempeñan esta labor también significa reforzar la calidad del servicio que recibe la ciudadanía. Un profesional reconocido, correctamente formado, equipado y remunerado está en mejores condiciones para desempeñar una tarea cuyo objetivo último es preservar la vida.

Este primer convenio regional representa, por tanto, una conquista laboral y, al mismo tiempo, un reconocimiento social. Porque detrás de cada puesto de vigilancia, de cada rescate y de cada intervención hay trabajadores y trabajadoras que asumen una enorme responsabilidad: llegar cuando otros necesitan ayuda y hacer todo lo posible para que una jornada de playa no termine en tragedia.

Reconocer sus derechos es también reconocer el valor de la vida que ayudan a proteger.